● El presidente, Carlos Alvarado Quesada, resaltó en su informe sobre el estado político de la República y los asuntos de la Administración, ante la Asamblea Legislativa, el récord de utilidades del INS en el 2021, la robustez del ICE y la ruta a la estabilidad económica de Japdeva
● Ante el plenario legislativo, el mandatario también destacó la incorporación del país a la OCDE, cuarta nación latinoamericana con ese logro
● También subrayó la colaboración de muchas personas e instituciones -incluidas las alianzas público-privadas- como una prueba de que se puede avanzar
En estos cuatro años, con cifras verificables, las empresas públicas del Estado lograron cambios sustanciales en sus finanzas y en su eficiencia, para el beneficio de todo el país. Ello se logró sin sacrificar el Estado Social de Derecho de Costa Rica y sin la necesidad de privatizar instituciones.
Así lo expuso el presidente de la República, Carlos Alvarado Quesada, en su cuarto y último informe Estado político de la República y los asuntos de la administración, rendido ante el plenario de la Asamblea Legislativa, la tarde de este lunes.
En ese sentido, el mandatario resaltó al Instituto Costarricense de Seguros (INS), que en 2021 obtuvo utilidades por ¢198.414 millones (un récord), 64% más que el año pasado. “Esta empresa pública es para los costarricenses: pudo otorgar ₡75 mil millones, más de $110 millones, para las familias del bono Proteger”, apuntó el presidente Alvarado.
Por otra parte, destacó que el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) está más robusto, gracias a las acciones financieras y operativas que se tomaron. Citó que cerró el 2021 con una significativa reducción de su deuda, y disminución de su riesgo cambiario. Hoy, el ICE aplica y tiene certificadas las normas NIIF desde diciembre de 2020.
“Dejamos un ICE fortalecido, una empresa que será clave en el siglo XXI, con los retos de la energía limpia, la digitalización y el desarrollo de otras industrias como el hidrógeno”, añadió Alvarado Quesada.
Ruta a la estabilidad
En su mensaje, también se refirió a la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva). Resaltó que se encuentra en ruta a su estabilidad económica: “Pasó de tener 1189 empleados a 480, respetando los derechos de los trabajadores, quienes fueron prejubilados, trasladados a otras instituciones o formaron sociedades de servicios portuarios”.
Agregó: “Ha aumentado sus negocios en carga y cruceros, y están en trámite los proyectos del canon, en fase de aprobación presupuestaria ante la Contraloría. La transición al funcionamiento de la Terminal de Contenedores y de JAPDEVA se logró en paz y sin detener la actividad portuaria”.
El presidente subrayó que estos son casos de cómo las empresas del Estado, pueden ser reencauzadas y bien administradas para el bienestar del país, con las adecuadas acciones y decisiones.
No olvidó resaltar la colaboración de muchas personas e
instituciones -incluidas las alianzas público-privadas- como una prueba de que en tiempos difíciles se puede avanzar. Como ejemplo, citó la incorporación de Costa Rica a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
“Nuestro ingreso a la OCDE requirió la aprobación de 14 leyes y la superación de 12 comités de evaluación para hacernos orgullosamente el cuarto país de Latinoamérica, el primero en Centroamérica, en ser parte de esta ventajosa organización en términos de gobernanza democrática y eficiencia pública.
En su último mensaje al país, el presidente Carlos Alvarado aseguró que durante su gobierno “Nuestra Costa Rica tuvo avances sorprendentes”, que se respaldan con obras, acciones y resultados.
“Ordenamos las finanzas de la casa para evitar la crisis, protegimos al país de la pandemia, construimos obra pública, combatimos el populismo, promovimos los derechos humanos y nos posicionamos como líderes mundiales en la lucha contra el cambio climático”, enumeró.
Pese a que su gobierno afrontó una de las épocas más duras de la historia, aseguró que se hicieron reformas de fondo, sin privatizar o debilitar el Estado Social de Derecho, y se concretaron numerosas obras públicas, muchas postergadas por décadas.
“Ruego que no nos echemos para atrás”, exclamó ante el plenario legislativo, al tiempo que pidió al nuevo Congreso avanzar en proyectos que buscan consolidar a una Costa Rica más segura, próspera, inclusiva, sostenible e igualitaria.
Partiendo de que Costa Rica es nuestra casa común, la casa que uno ama y cuida, el presidente Carlos Alvarado Quesada rindió cuentas a la nación de cómo su administración ordenó, protegió y trabajó por el país durante los últimos cuatro años.
“Si debiese sintetizar lo hecho en 4 años, afirmo que ordenamos las finanzas de la casa para evitar la crisis, protegimos al país de la pandemia, construimos obra pública, combatimos el populismo, promovimos los derechos humanos y posicionamos a Costa Rica como líder mundial en la lucha contra el cambio climático”, comentó.
Tras asegurar que “nuestra Costa Rica tuvo avances sorprendentes”, destacó la aprobación de importantes reformas estructurales, sin necesidad de privatizar ni de debilitar el Estado Social de Derecho, y la ejecución de numerosas obras públicas necesarias, muchas de las cuales fueron postergadas por décadas.
Al inicio de su alocución, que se extendió por más de una hora, el mandatario aseguró que la brújula que marcó su gestión fue delineada por su padre, Alejandro Alvarado Induni, quien le aconsejó cuando asumió la Presidencia de la República: nunca esperar el agradecimiento; nunca actuar para el aplauso y más bien seguir a la conciencia, al sentido de lo correcto y del bien común.
Con datos concretos, aseguró que el país puso orden en ingresos y gastos, estabilizando las sendas de las finanzas. “Decidí resolver este problema fiscal y económico convencido de que es la principal trabaja para nuestro desarrollo y el principal riesgo para nuestra gente”, expresó.
En infraestructura pública afirmó que en estos cuatro años, las obras mismas son prueba irrefutable de que el país avanzó en esta materia, detallando obras viales, educativas, hospitalarias, de agua y saneamiento.
En derechos humanos, resaltó la aprobación de amplia normativa, políticas y acciones que fueron construidas con mujeres, pueblos indígenas, población afrocostarricense, LGTBI, y personas con discapacidad.
En la atención de la pandemia por el COVID-19, expresó que “con orgullo podemos decir que Costa Rica pertenece a un pequeño grupo de países del mundo que se distinguieron durante la pandemia por tener los menores índices de muerte por millón de habitantes y que nuestro desempeño a la pandemia tiene resultados similares a los de Alemania, Suiza y Luxemburgo”.
En materia ambiental mencionó la reafirmación del liderazgo del país, con la implementación de acciones como el lanzamiento Plan Nacional de Descarbonización, uno de los primeros en el mundo, el liderazgo internacional para la protección del 30% de los sistemas marinos y terrestres y el impulso de la industria del hidrógeno verde.
Recordó que durante su gobierno afrontó una de las épocas más duras de las que hay memoria en mucho tiempo, en referencia a la pandemia del COVID-19 que golpeó a Costa Rica y al mundo por más de dos años y a diferentes episodios de protesta social, que fueron resueltos en paz y apelando al diálogo y a los valores democráticos.
Mencionó en este sentido, el caso Japdeva, cuya transición al funcionamiento de la terminal de contenedores se logró en paz y sin detener la actividad portuaria y hoy la institución avanza en un proceso de transformación profunda.
Este es un ejemplo de que las empresas del Estado, “tomando decisiones y acciones, pueden ser reencauzadas y bien administradas para el bienestar del país. Hemos logrado cambios sustantivos en las finanzas y la eficiencia pública sin necesidad de echar mano de privatizaciones”, enfatizó.
No nos echemos para atrás. El presidente saliente pidió al nuevo Congreso que “no nos echemos para atrás” en las grandes transformaciones estructurales que ha tenido el país, consciente de que “si bien el país alcanzó logros esperados por años, la tarea no debe quedar aquí”.
“Hoy nuestra casa es más inclusiva, aunque falta mucho camino por andar. Hoy nuestra casa está más ordenada pero la tarea no acaba aquí”, afirmó, pidiendo al nuevo Congreso avanzar en proyectos de ley para consolidar a Costa Rica como una sociedad más segura, inclusiva, más próspera, más justa e igualitaria.
Mencionó en particular el proyecto de alfabetización digital, o cualquiera que dote de equipo y conexión a cada estudiante de la educación pública, la Alianza por el Bilingüismo, la cual tuvo importantes avances en estos cuatro años.
En ese contexto se refirió al imperativo de reducir las fuertes desigualdades territoriales, propiciando oportunidades educativas, entre hombres y mujeres, y de ingreso entre sectores. “Una sociedad desigual tiene el riesgo de perder su cohesión y puede incubar violencia. La ruta costarricense es la de la solidaridad y la del Estado Social de Derecho”, reafirmó.
“Una de las tareas necesarias se relaciona con la educación, con recuperar los rezagos generados por la pandemia y elevar la calidad de la educación pública. Debemos aspirar a que sea tan buena como la privada o mejor. Una educación de oportunidades para todas y todos en todo el país”, expresó.
También hizo referencia al fenómeno del narcotráfico y el lavado de dinero, indicando que por esfuerzo conjunto de todos los Supremos Poderes, en este Congreso están convocados varios proyectos contra el crimen organizado.
“Mi ruego es que sigamos luchando de manera implacable contra el crimen organizado, porque este flagelo es una amenaza para la cohesión social de este país que amamos. Además de la firmeza, el mejor blindaje que podemos establecer
para Costa Rica es una sociedad más inclusiva, igualitaria y de oportunidades y las reformas para combatir el narcotráfico y el lavado de dinero impulsadas por los supremos poderes”, puntualizó.
Costa Rica capaz. Al hacer una referencia a los logros alcanzados durante la presente administración los vinculó con la capacidad que tiene Costa Rica de hacer grandes transformaciones.
Mencionó reformas claves aprobadas durante la presente administración como la ley de Educación Dual, la modernización del Instituto Nacional de Aprendizaje, la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas y la Ley de Empleo Público. Sobre esta última aseguró que su aprobación, “traerá orden y mayor equidad entre trabajadores públicos y entre trabajadores privados y públicos. Sin despedir personas y sin bajar salarios, logrando ahorros considerables en las finanzas públicas, las finanzas de todas las personas contribuyentes en el país”, ejemplificó.
Además, hizo referencia a la sectorización del transporte urbano modalidad buses diseñada en esta administración, después de 20 años de retraso. “El país sigue dando pasos hacia un transporte público moderno y eficiente. Además de invertir en trenes nuevos, lanzamos el pago electrónico en buses, como ya habíamos hecho en el tren”, recordó.
Se refirió a decisiones adoptadas por la CCSS en este cuatrienio, para ampliar la sostenibilidad de su IVM al menos hasta el 2050, así como a la Estrategia Nacional de Reducción de la Pobreza Puente al Desarrollo que ha brindado atención integral a 113 mil hogares y al programa NiDO que brinda atención integral e interinstitucional a hogares en situación de pobreza extrema con mujeres en estado de gestación o lactancia.
Desafíos. En su intervención, el presidente de la República delineó desafíos y temas pendientes a partir de su experiencia de cuatro años como gobernante de Costa Rica haciendo un llamado a que “los guardianes de la democracia, sus instituciones y personas responsables, la prensa libre, la ciudadanía y los partidos políticos, que son instituciones indispensables. Todos deben cuidar nuestra forma de vida ante los embates de un contexto global convulso, y uno local que no debemos dejar se salga de las manos”.
Agregó que in desafío particular que tendrán esta Asamblea y el Ejecutivo entrante será resolver faltantes que tienen varios ministerios para su operación este año. Como señalamos desde octubre, cambios de partidas que hizo el Congreso anterior provocan que varios ministerios no tengan en algunos rubros lo suficiente para cubrir parte del año.
“Mediante presupuestos extraordinarios esto puede solventarse, como tuvimos que hacer nosotros durante este período. La ventaja es que hay recursos suficientes, dada la actual situación fiscal y los financiamientos que se dejan aprobados, listos para presupuestar. Los casos de limitaciones derivadas de la regla fiscal, pueden solucionarse vía reforma puntual”, dijo.
Finalmente, se refirió a los ciberataques como un reto para el país, porque son ataques a todo Costa Rica. “Se está dejando un informe detallado de todo lo que se
ha hecho para las próximas autoridades para defender a este país”, acotó.
Su discurso concluyó con un mensaje de agradecimiento y un efusivo: “Me confieso amante de este país. El más bello y maravilloso del mundo. El que no tiene ejército, el que recibe mandatarios con niños y niñas con banderas, el defensor por excelencia de los Derechos Humanos, la paz y la democracia. El que lidera al mundo en la lucha contra el cambio climático y da esperanza a la humanidad.
Por eso, y de todo corazón, en mis últimas palabras como presidente les digo: ¡Qué viva Costa Rica! ¡Qué viva Costa Rica. ¡Qué viva mil veces Costa Rica!”